Patrimonio

Nuestra Hermandad cuenta con un patrimonio en constante crecimiento y revisión, pues se trata de una Hermandad con cierta historia (más de 70 años) y con una importante actividad patrimonial en la actualidad.

Imágenes titulares

Sin duda el bien patrimonial más apreciado por la corporación son sus imágenes titulares. La imagen del Santísimo Cristo Crucificado data del año 1946, y es obra del monovero José María Alarcón; la Virgen de la Esperanza  se realizó el 2010, y es obra del imaginero sevillano Fernando Aguado. Estas imágenes no sólo constituyen patrimonio material, en cuanto que son obras de arte, sino que trascienden esa materialidad y se convierten en los referentes devocionales de los hermanos, adquiriendo un valor importantísimo dentro del patrimonio corporativo.

Pasos procesionales

Por detrás de las imágenes, por su valor patrimonial y su esencialidad para la cofradía y su salida procesional, se encuentran los pasos procesionales. El paso de Cristo se estrenó el año 2000, proyectado y realizado por Domingo García Chahuán; de este paso hay que destacar las imágenes de los cuatro evangelistas. No hay que olvidar la importancia de la restauración del dorado del paso, realizada en el verano del 2011, necesaria por los desperfectos ocasionados por la lluvia caída el Jueves Santo del mismo año.

En cuanto al paso de palio, éste se encuentra en proceso de formación. Hoy por hoy, tienen valor del mismo los varales del palio y las jarras de entrevarales, repujado todo en plata por Orfebrería Andaluza (Sevilla) entre 2010 y 2011. También hay que destacar las caídas del palio, en terciopelo verde; su flequería de bellotas y tirabuzones, y los catorce pares de cordones rematados en borlas de bellotas, todo ello en hilo de oro.

Patrimonio inmueble

Interior de la Casa-Hermandad

Interior de la Casa-Hermandad

Esta hermandad posee además patrimonio inmueble, pues cuenta con una Casa-Hermandad en propiedad, sita en la calle Segura, número 48.

En la Casa-Hermandad se encuentran dos espacios diferenciados: el interior, en el que se almacenan los pasos procesionales y donde la priostía desarrolla gran parte de su trabajo, pues es allí donde se encuentran todos los enseres que no se exponen en la vitrina del espacio de reunión.

Ese espacio de reunión se constituye como lugar de encuentro y asamblea para los hermanos, así como también espacio expositivo, pues en él se muestran algunos elementos constitutivos del cortejo procesional, fotografías y recortes de prensa.

Patrimonio procesional

Vitrina expositiva

Vitrina expositiva

Del patrimonio destinado a la salida procesional, destaca la Cruz de Guía, realizada en 1990, como conmemoración del 50ª aniversario de la fundación de la Hermandad.

La insignia más antigua de las que poseemos es el estandarte corporativo, que muestra sobre un soporte de terciopelo negro, una cruz rodeada por motivos florales.

Más recientes son el simpecado (2011), el Senatus (2007) y el estandarte del Hermanamiento con la Hermandad del Cristo del Mar de Alicante (2007).

Ajuar de la Esperanza

Detalle de la saya de procesión

Detalle de la saya de procesión

No podemos obviar el patrimonio textil y el constituido por preseas de orfebrería, enriquecido sobre todo a raíz de la adquisición de la Virgen de la Esperanza. Destaca la saya de procesión, bordada en sedas e hilo de plata y oro sobre un soporte de tisú de plata por el gaditano David Calleja en 2011; y el fajín de general, de seda de color rojo. También son importantes la corona de la Esperanza, repujada en oro, obra de Orfebrería Andaluza (2010); y una cruz pectoral y rosario a juego, de oro y cristales verdes. También una rosa de plata, de Orfebrería Villena en 2012.

Objetivos

Por todo ello, la Hermandad debe hacer un esfuerzo en la conservación del patrimonio, promoviendo e implantando protocolos de actuación y manipulación sobre los titulares y los enseres procesionales.

Asimismo, toma protagonismo la restauración del patrimonio material, como ha ocurrido en el paso de Cristo y como deberá ocurrir pronto con la imagen del Santísimo Cristo Crucificado. Finalmente, la hermandad ha de tener presente la necesidad de la difusión de sus activos patrimoniales para mayor valorización de los mismos por parte de los hermanos. Un trabajo constante y que puede realizarse sin grandes estipendios para las arcas corporativas.