Comunicado sobre el estado de conservación de El Cristo

COMUNICADO SOBRE EL ESTADO DE CONSERVACIÓN Y LA RESTAURACIÓN DEL SANTÍSIMO CRISTO CRUCIFICADO

Desde la Hermandad del Santísimo Cristo Crucificado y María Santísima de la Esperanza, nos vemos obligados a realizar algunas puntualizaciones en relación al estado de conservación y la próxima restauración de nuestro Sagrado Titular, el Santísimo Cristo Crucificado.

La intención de restaurar el Santísimo Cristo Crucificado surge en verano de 2010, cuando se incorporó María Santísima de la Esperanza a la titularidad de la hermandad. No obstante, la corporación hubo de hacer frente en aquellos momentos a esta incorporación, por lo que la restauración, un proyecto de considerable envergadura, hubo de quedar en un segundo plano.

Si dicho proyecto pudo esperar, fue porque la talla del Santísimo Cristo Crucificado no presentaba entonces, ni presenta ahora, desperfectos ni daños de gravedad. Así lo han afirmado desde 2010 hasta la actualidad los diferentes profesionales y especialistas que han analizado la imagen. No le quepa la duda a nadie de que, en caso contrario, esta Junta de Gobierno habría actuado de manera inmediata y priorizando absolutamente el buen estado de nuestro Sagrado Titular. Nos sabemos poseedores y depositarios de un patrimonio valiosísimo, que trasciende con mucho lo meramente artístico y material, y por ello, hemos procedido siempre con la máxima responsabilidad.

Dicho todo lo anterior, queda claro que el estado de conservación del Santísimo Cristo Crucificado no es grave, crítico o negativo, y que en ningún momento esta Hermandad ha dejado de atender, con enorme cariño y dedicación, al estado de conservación de su preciado titular.

A día de hoy, el Cristo no padece ningún daño estructural que haga peligrar su integridad. Los desperfectos que han motivado su restauración son solamente superficiales, afectando a su policromía, y son los típicos que aquejan a la mayoría de imágenes que reciben culto: se trata de suciedad acumulada por el paso del tiempo, magulladuras y repintes mal aplicados. Esto hace que la presentación visual y artística del Crucificado sea deficiente. Lo cual no significa, ni mucho menos, que el Cristo sufra daños de gravedad, tampoco desde el intenso aguacero que sufrió en la madrugada del Jueves Santo de 2011. Por tanto, la restauración era igual de necesaria en 2010, que en 2012 y en 2014.

De todo lo expuesto, se dio debida cuenta a todos los hermanos que acudieron a la Asamblea General Ordinaria que celebramos el pasado 8 de marzo, y que aprobaron por unanimidad la intervención de restauración. El Santísimo Cristo Crucificado será retirado del culto, con probabilidad, a principios de mayo; y repuesto al mismo a principios del curso próximo, coincidiendo con los primeros momentos del programa conmemorativo de nuestro 75º aniversario fundacional.

Fdo.

La Junta de Gobierno

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